Proteccion de la Vivienda Popular
Martes, 27 Mayo 
Proteger la vivienda de la periferia es difícil, pues la periferia es, por definición, lo no singular, lo genérico. En contraste con el centro urbano (histórico o no) la periferia urbana es el lugar reproducible por excelencia. No mediando singularidades naturales o relacionales locacionales específicas, tales como la proximidad de equipamientos urbanos especiales u otras particularidades, las periferias tienden a ser, en rigor, todas iguales, fruto de la reproducción en serie de lo urbano. Uniforme, vulgar, inespecífica, la periferia parece mantenerse ajena a los esfuerzos de la conservación. La cualidad estética está por definición ausente. ¿Qué hacer pues? ¿Cómo atribuir sentido, cómo poner en valor estos pedazos inconexos del paisaje urbano?
Pensamos que frente a la ausencia de la cualidad estética, o de la simple antigüedad, recurrentemente usadas en la protección de edificios y entornos históricos, la protección de la vivienda popular periférica solo puede (y además debe) justificarse desde dos supuestos complementarios.
